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¡Sin éxito! Billy Zane, de Titanic, quedó a la sombra del famoso barco

El malo de la película Titanic, Billy Zane, el prometido de Rose, nunca pudo escapar de su personaje en la histórica película.

Titanic marcó un antes y un después en la industria cinematográfica y a su vez significó el inicio del éxito para Kate Winslet y Leonardo Dicaprio. Pero lamentablemente para otros actores no fue así, como fue el caso de Billy Zane, el prometido de Rose en el filme.

Para Zane, Titanic fue un cambio significativo, pero del que no pudo sacar provecho. Desde su debut en cine en 1989, la película sobre la tragedia del transatlántico más famoso de la historia marcó su trayectoria. Desde entonces, pese a que tenía todo para brillar, solo consiguió papeles secundarios. Proyectos importantes, pero sin la preponderancia que se esperaba de Zane.

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“Fue un regalo formar parte de una película tan maravillosa, fue una bendición. Pero también ha sido una maldición en Hollywood, en concreto por no correr riesgos para obtener más dinero”, comentó en alguna oportunidad, hablando con absoluta sinceridad. Además, siempre tuvo en claro que podría haber forjado otra carrera, competir a la par de los más grandes de la industria, pero prefirió mantenerse a un lado, sin arriesgar demasiado su reputación.

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“Desde Titanic fui sinónimo de personaje malo entre los directores de casting que vinieron después. Eso te fuerza a convertirte en alguien un poco más creativo, a abrazar tu independencia y a dirigir tus propias películas. A hacer tu propia vida”, comentó en el momento en el que decidió doblegar su rol y convertirse en director y productor cinematográfico.

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Con 54 años, ya no tiene la frondosa cabellera que supo lucir su personaje Hockley y que perdió de muy joven. Se dejó la barba, lo que prácticamente lo hace irreconocible entre la multitud. En el mundo pasa desapercibido, sin pena ni gloria. Se transformó en uno más, cuestión de la que dice no renegar y mucho menos sentir frustración, más allá de que él también esperaba otra cosa para su vida como actor. Con un perfil más moderado, siguió haciendo de las suyas en la pantalla grande pero siempre como segundo por culpa de ese karma de haber hecho un perfecto malvado del que no se pudo escapar.